Estrategias para respirar aire limpio en los Hogares y Oficinas

Como sociedad cada vez adquirimos más conciencia acerca del problema que supone la calidad del aire y ya estamos habituados a adoptar medidas para controlar la polución en las ciudades y conseguir tener aire limpio en zonas urbanas.

Pasamos una gran cantidad de nuestro tiempo en espacios interiores, sin ser plenamente conscientes aún de la importancia de la calidad del aire de estos espacios. Existen algunas recomendaciones y análisis al respecto producidos por el Comité Científico de los Riesgos Sanitarios y Medioambientales, pero lo cierto es que los mecanismos de regulación tan extendidos para conseguir tener aire limpio en el exterior no existen como tal para los ambientes interiores.

¿De dónde proviene la contaminación del aire interior?

Aunque resulta evidente que existe cierta transferencia del aire exterior al interior, hay que comprender que la mayoría de las partículas contaminantes que encontramos dentro de los edificios se generan o se liberan directamente en los interiores.

Un pequeño recordatorio: los químicos procedentes de los productos de limpieza, las emisiones de ciertos materiales de construcción o los microorganismos que producen asma o alergias que surgen por el exceso de humedad o suciedad.

Sin embargo, la situación más dramática en cuanto a contaminación del aire interior la sufren los 3.000 millones de habitantes de países subdesarrollados según la OMS. El problema principal al que se enfrenta esta población tiene que ver con el acceso deficiente a combustibles.

Esto deriva en una tasa de muertes prematuras directamente en relación con la mala calidad de los interiores que habitan, que alcanza los cuatro millones de personas.

Esta situación resulta extrema en nuestro contexto, pero evidencia el grave impacto que puede tener en nuestra salud una exposición prolongada a un ambiente interior con una mala calidad del aire. Es fundamental para el Instituto transmitir la importancia que tiene conseguir aire limpio en los interiores donde habitamos y trabajamos.

Siendo estos últimos causantes de un gran impacto en la salud de trabajadores por contagio en empresas con más de dos empleados por recinto, los cuales intercambian alergias y virus, los cuales luego son llevados a casa.

Para la mejorar del aire en los espacios domésticos y de trabajo

Tengamos en cuenta estos aspectos

Ventilación

Se basa en generar corrientes de aire naturales dentro de la vivienda. Ésta consiste en abrir una ventana en la fachada de la casa donde sople más el viento y otra en el lado opuesto. Se recomienda hacerse en intervalos de pocos minutos y un par de ocasiones al día, especialmente tras levantarse y antes de acostarse. Bien temprano en la Mañana y bien tarde en la noche

Filtración y depuración del aire

El suministro aire limpio cuando las condiciones del aire exterior sean malas se puede mejorar con equipos de filtración y purificación del aire, a pesar que existe un amplio conocimiento en los sistemas de filtración con Hepa, actualmente no los recomendamos, sugerimos echar un vistazo a los equipos de filtración de aire con agua certificados

Limpieza

Los textiles son grandes acumuladores de polvo y ácaros, particularmente si se convive con animales de compañía. Una correcta limpieza de estos elementos disminuirá el impacto a personas sensibles, alérgicas o asmáticas. NUNCA Utilice Aspiradores de Bolsa o filtro y menos escobas si existen Niños y adultos mayores en casa u oficinas con personas propensas a Alergias.

Humedad

Es fundamental controlar los focos de humedad en la vivienda, generalmente la cocina y los cuartos destinados al aseo. La existencia de humedad facilita la aparición de moho y microorganismos nocivos. Sin embargo, tampoco es conveniente habitar en entornos demasiado secos ya que esto afecta negativamente a la piel y las mucosas. Sistemas humidificadores o deshumidificadores nos ayudarán a mantener un nivel óptimo.

Químicos 

Los más frecuentes son Benceno, amoniaco, xileno, tricloroetileno y formaldehído. En parte proceden de los productos utilizados para la limpieza del hogar, aunque también sabemos que algunos materiales de construcción emiten partículas contaminantes. El tabaco también es un gran factor que contribuye a la polución en los interiores en los que se consume.

Plantas

En 1989 la NASA publicó un estudio indicando qué especies de plantas resultan más eficaces para la purificación del aire en los interiores. Una selección de cinco nos ofrece variedad en la absorción de diferentes componentes nocivos del aire: ficus de hoja grande, sansevieria, poto, espafilito y palmera de bambú.

Estas recomendaciones pueden contribuir a mejorar la calidad ambiental de los espacios que habitamos. Las estrategias más sofisticadas y modificaciones en la vivienda o en el entorno de trabajo que pueden resultar más costosas, pero también son de mayor eficacia a largo plazo. Ahondaremos en estas cuestiones en futuros artículos

Soler palau